Una vida con diabetes

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Después de una temporada inactivo tanto por motivos personales como profesionales, hoy 14 de noviembre, día mundial de la diabetes, me parecía el día propicio para salir de mi particular reclusión en la que me he visto inmerso estos últimos meses. De la misma manera que en la diabetes tenemos períodos de rebeldía, en los que uno se encuentra un poco al margen de todo sabiendo que lo está haciendo mal, con el blog de la diabetes no es mi límite ha pasado lo mismo.

Uno no desaparece por completo, pues he estado activo en diferentes redes sociales como en instagram, pero no me sentía lo suficiente comprometido como para trasladar mis sensaciones por estos lares.

Hoy 14 de noviembre de 2018 volvemos a la carga y que mejor que además en el año que he cumplido mis 20 años de persona con diabetes, una enfermedad de la que solo conocía de oídas, pero que un día llegó para quedarse y eso cambió mi vida.

A lo largo de estos años he tenido momentos de todo tipo, momentos buenos y malos, momentos de frustración y momentos de alegrías y es que la diabetes nos trae todos estos, incluso muchos de ellos aunque opuestos, en instantes, casi consecutivos.

Mi debut fue a la edad de 17 años, y he de reconocer que no fue nada fácil, primero por el desconocimiento de la enfermedad, segundo por las limitaciones a las que de repente me tenía que enfrentar, más adelante me di cuenta que muchas no eran limitaciones, más bien oportunidades, y en tercer lugar porque me alejaba de una profesión con la que soñaba desde la niñez…

Estos tres puntos son el resumen de mi vida y es por eso que hoy quiero dedicar este

post a ellos y a tod@s los amigos y amigas que han pasado, pasan y pasarán por estas mismas situaciones.

– Desconocimiento de la enfermedad:

Normalmente para aquellas personas que no padecen esta patología, la diabetes suena como esa enfermedad de persona mayor, o de persona que no ha llevado una vida muy ordenada y más adelante paga las consecuencias…, y claro que te diagnostiquen diabetes te genera muchas dudas, porque ves que no encajas entre los posibles candidatos a padecer la enfermedad, eso te genera mucha frustración y cuesta salir a veces de ese agujero. Afortunadamente siempre he contado con una familia y amigos que me han ayudado mucho y me han hecho sentir siempre como uno más. Por otro lado la diabetes no resultó ser aquella enfermedad que yo creía, en mi caso se llama diabetes tipo 1 y para nada era lo que yo conocía hasta entonces.

– Limitaciones que implica la diabetes:

Cuando te diagnostican diabetes inicialmente todo son limitaciones, no comas esto, no hagas lo otro, eso nuevamente frustra mucho. Con el tiempo y con el conocimiento adecuado de la enfermedad te das cuenta que con ciertos matices, con el control adecuado, puedes llevar una vida completamente normal. Eso no quita que uno en temporadas puntuales  pueda tener momentos de rebeldía, sobre todo a ciertas edades o si uno no cuenta con la información y la formación adecuadas.

La diabetes es como una carrera de fondo, y es por eso que a lo largo de la misma viviremos muchas situaciones que nos harán plantearnos las cosas y dudaremos de todo lo que nos han explicado, la desesperación llegará a nosotros y querremos romper con todo, afortunadamente en la mayoría de los casos las aguas siempre llegan a su cauce.

Yo siempre he usado eslóganes como la diabetes no es mi límite o con diabetes se puede, y es así. Si algo he aprendido en estos años y si algo me ha demostrado el deporte es que con el control adecuado de la enfermedad, siguiendo las indicaciones que nos paute nuestr@ médic@ y preparándome en condiciones, no hay nada que no podamos hacer. En mi caso concreto la diabetes ha sido la motivación para subir montañas, correr ultramaratones o pasar horas y horas en la bici disfrutando siempre de mis amadas montañas.

– Lejanía de sueños:

Nunca he permitido que la diabetes fuera la que me apartara de un sueño, siempre he luchado por conseguir aquello que me he propuesto y hasta ahora siempre ha sido así, y si no lo he conseguido, no ha sido por la diabetes, sino porque no estaba preparado para lograrlo. Ahora bien, la diabetes también de manera indirecta me ha impedido cumplir algún sueño, y es que a día de hoy todavía hay profesiones que por el hecho de padecer diabetes no podemos realizar.

No comprendo como una persona que completa una carrera de 100km en un tiempo bastante aceptable, es excluido de una profesión sin ni siquiera dejar intentarlo. Creo que nos queda mucho camino por recorrer y muchos logros por conseguir. Considero que está en nuestra mano demostrar día a día de lo que somos capaces y dejar claro que hay baremos que están obsoletos, pues con los tratamientos actuales una persona que padece diabetes puede rendir prácticamente de la misma manera que otra en condiciones normales.

En definitiva, la diabetes es una compañera con la que nos va a tocar vivir toda la vida, de nosotros depende que sea una mera compañera que esté ahí, o que sea nuestra guía y que nos marque el camino y no nos deje vivir en libertad, yo personalmente prefiero conocerla y que se adapte a mí, de lo contrario seremos siempre esclavos de ella y nunca seremos libres.

Publicado el 13 de noviembre, 2018 | Por | Sin Comentarios | En la categoría Consejos | Con las siguientes etiquetas Etiquetas: ,

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