Diabetes, carrera de montaña e hipoglucemia

Después de casi un año sin competir el pasado 6 de Noviembre volvimos a las andadas, pero como podéis leer en el título, no sin un susto previo antes de la carrera.

Como os comentaba llevaba casi un año sin competir, por un lado una lesión de rodilla de la que aún sigo recuperándome me tenía un poco apartado de las carreras y por otro lado, por temas profesionales me he centrado mucho en este campo de mi vida y por eso he andado un poco desconectado y aquí y ahora os he de decir que me equivoqué. Cuando te centras en exceso en algo es fácil que dejes de lado otras cosas y no por dejarlas de lado el resto salen como te gustarían, de hecho, lo que dejas de lado, en mi caso las carreras, muchas veces son la motivación para que el resto de actividades las afrontes con más ganas y con más fuerza. Por eso hoy puedo reconocer que me equivoqué. Es cierto que todo en la vida no es hacer lo que más nos apetece, pero más cierto aún es que cuando uno recibe recompensas, por pequeñas que sean, es capaz de abordar el resto de aspectos de la vida con energías renovadas y con una motivación extra que de otra manera es difícil de conseguir.

También debo decir que a causa de pasar muchas horas sentado a lo largo de la semana, me he acercado a algo que odio y que no volverá a pasar. Ese algo que odio tiene una palabra tan fea como sedentarismo y que unida a diabetes forman una mezcla tan dañina que debemos desterrarla lejos de nuestras vidas.

Una vez dadas las explicaciones…, volvemos a tema que nos trae y es al de los retos personales, en este caso los nuestros y a demostrar que por muchos clichés y esteriotipos que nos pongan, podemos decir muy alto que con diabetes se puede.

Como os decía el pasado 6 de Noviembre nos fuimos al municipio soriano de Navaleno a correr su carrera por montaña 4 Setas. Es una carrera que a pesar de no tener la repercusión y el nombre de las grandes carreras a las que estamos acostumbrados a oir en los medios o a nuestros corredores más famosos, cuenta con un factor humano que es digno del UTMB y con lo que por encima de todo me quedo en este día y sobre todo porque gracias a ella una vez más podemos decir que la diabetes no es mi límite.

La carrera daba comienzo a las 11 de la mañana, y como no podía ser de otra manera, tuve un compañero de fatigas que es habitual en mis andaduras por muchas carreras del territorio peninsular, y que no puede ser otro que mi gran amigo Santiago.

En torno a las 10:30 de la mañana andábamos por allí recogiendo los dorsales y preparándonos cuando, como es habitual un poco antes de las carreras, me hice los controles para ver como estaba, y no, 115 marcaba mi medidor, mal número cuando tienes que correr 11km con 700 metros de desnivel acumulado pues es fácil que en poco tiempo el deporte que estás haciendo te conduzca a una hipoglucemia. A pesar de los geles no había manera de remontar esa cifra, al parecer un mal cálculo en la dosis de insulina en el desayuno era la causante.

Pero bueno gracias a la intervención de María, que me consiguió hidratos extra y a la organización, que en cuanto les comenté mi problema, rápido me proporcionaron alimentos, la hipotética hipoglucemia solo quedó en un susto. Y es que es muy importante calcular bien la dosis de insulina antes de hacer deporte, pues de lo contrario una hipoglucemia puede amargarte una gran mañana y en mi caso casi lo hizo.

Por lo demás la carrera sensacional, un recorrido precioso entre los pinares sorianos y una organización bajo mi criterio de 10. Y aunque fuimos muy poquitos los asistentes debido al mal tiempo que hizo…, el ambiente genial, más propio de un grupo de amigos que el de una competición, y es algo que me gusta de este tipo de carreras en las que lo más importante no son los tiempos, en mi caso 1 hora 06 minutos, sino disfrutar de la montaña, del día y de la gente con la que compartes esta pasión.

Como véis mi debut este año en las carreras, más concretamente en las de montaña, ha sido un pelín accidentado, pero bueno, es una experiencia que no debo olvidar y aprender de ella, pues a día de hoy se ha quedado solo en anécdota, pero un error puede darnos un gran susto. Es por eso que siempre que hagáis deporte es imprescindible haceros controles antes y después de realizarlo y en función de la intensidad, del tiempo y máxime si es en montaña, también durante. Solo así podréis anticiparos a una hipoglucemia o incluso a una hiperglucemia.

Para cualquier cuestión a la hora de hacer deporte, como siempre digo, no acudáis nunca a la improvisación y recordar que vuestro médico es la persona que mejor os podrá asesorar sobre todas vuestras dudas y lo que por favor nunca debéis olvidar, es que con diabetes se puede y se debe!!

Publicado el 10 de noviembre, 2016 | Por | Sin Comentarios | En la categoría Mis retos | Con las siguientes etiquetas Etiquetas:

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